miércoles, 12 de diciembre de 2007

Fin de año

Cansada. No sé si es la época del año, el clima o la inminencia de las vacaciones, lo que me tiene en este estado. És cansancio físico, sí, pero también de espíritu. Mis chicos terminaron las clases y si bien todavía estamos con los últimos eventos, todos los pensamientos se dirigen hacia las vacaciones. Días de remoloneo mañanero y transnoche de TV, calor y piscina, cine refrigerado, menos trabajo, piernas eternamente depiladas, físico eternamente a dieta (excepto por la cerveza o los helados, ejem!).
Pronto las fiestas navideñas, me gusta esta época, el centro de la ciudad es un caos, la mayoría aún no ha tomado sus licencias, y están todos en las calles, haciendo compras para el árbol, eligiendo comida, parecemos hormigas ante la proximidad de la lluvia, los chicos de vacaciones que inundan la ciudad, el calor que derrite el asfalto, las reuniones de fin de año, despidiendo el actual y/o recibiendo el nuevo. Todos nos besamos y nos deseamos cosas buenas, aún con gente que jamás habíamos visto, entregamos y recibimos obsequios, aún de parientes lejanos o que sólo vemos en estas fechas, la mayoría se queja de que tendrá que compartir estos momentos con parientes que no soporta (suegras y demás), o comer comida que no desea o ir a lugares que no planeó, aguantar a Fulana y tener que besar a Perengano, pero también ansía reencontrarse con Tal o saludar a Cual, escribir un mail o recibir una tarjeta.
Es realmente un momento mágico del año.